Eva Siomara Sosa, segunda al mando de Juan Francisco Sandoval, fue capturada hace unos momentos, luego de presentarse a tribunales. El hecho es calificado como venganza por la comunidad internacional y como justicia por quienes resultaron perjudicados por la dupla CICIG-FECI.
Redacción Perspectiva
«El poder es efímero», recuerda el abogado de la Fundación Contra el Terrorismo (FCT), Raúl Falla. La FCT es querellante en el caso que involucra a la ex mandataria de la Comisión Internacional Contra la Impunidad Leily Santizo, y la ex fiscal de la FECI (posteriormente se trasladó a otra fiscalía), Eva Siomara Sosa.
Eva Siomara Sosa y la sombra de Oderbrecht
Eva Sosa fue la acompañante de Juan Francisco Sandoval en su viaje a Brasil, donde con visa de turista, ambos se arrogaron la representación del Estado guatemalteco y firmaron un convenio que perjudicó a Guatemala.
Sumado a ello, los testigos protegidos que lograron a cambio del convenio oneroso, no aportaron nada significativo, ha mencionado Falla más de una vez.
Cooptación y corrupción judicial
El caso que involucra a Santizo y Sosa se denomina Cooptación y corrupción judicial, que le valió a Consuelo Porras una avalancha de críticas por grupos de izquierda y afines a la ex CICIG.
Quienes consideran que el caso citado es una venganza, tienen el aval de organismos internacionales y embajadas que en su momento fueron financistas de la CICIG. Hoy en el juzgado se observó la presencia de miembros de esas organizaciones, identificados con chalecos.