El país europeo había sido modelo en el abordaje de la pandemia, que ayer lo golpeó fuertemente con un masivo contagio en una de sus mayores procesadoras de carne, que suspendió operaciones.
Redacción Perspectiva
Entre ayer y hoy, 650 personas dieron positivo a la prueba de COVID-19 en la industria Tönnies, de Hamburgo, donde se implementó la cuarentena inmediatamente para 7,000 personas. Hoy, la empresa dejó de sacrificar animales y está cerrando el matadero por etapas.
A partir del jueves 18, las escuelas y guarderías de Gutersloh, donde se encuentra la planta, cerrarán también, como medida de precaución. Pese al éxito de Alemania en el control del virus, desde mayo el gobierno había anunciado que estaban endureciendo las normas para los mataderos.
Entre otros, se había prohibido la subcontratación del envasado a través de agencias de empleo, luego de que se detectaran brotes en trabajadores de mataderos. Los positivos se detectaron luego de un programa de pruebas en los 19 centros que esa empresa tiene en Alemania.
Un comunicado de la planta informó que la reapertura dependería de lo que decidan las autoridades.