Por: Pablo Blanco
Columnista de PERSPECTIVA
El capital humano es hoy en día el corazón de la competitividad de los países. Por un lado, la nueva estructura de intercambios comerciales requiere un nuevo modelo de competencias y por el otro las tecnologías de la información facilitan que el recurso humano se incorpore a la economía del conocimiento.
En ese sentido, la competencia y atractividad entre los territorios a nivel mundial se juega en el terreno de la retención del talento. Algunas ciudades en el mundo ya tienen la capacidad de atraer personas con un alto valor de formación académica, lo que conlleva a nombrar estas ciudades como las “Brain-hub Cities[1]” (ciudades que se capitalizan sobre el valor de la gente). Salvando las distancias y sin ir tan lejos de nuestro país, una ciudad como Panamá reúne ciertos criterios para estar en esa categoría.
Los factores que determinan que una ciudad pueda estar considerada en esta categoría son diversos, pero es el resultado de una combinación de la tercerización de la economía, un entorno favorable a la innovación y calidad en la enseñanza y la educación, para citar en mi opinión los más importantes».
El caso de Panamá, su posición geográfica, incluso geopolítica la convierte en una ciudad con un atractivo enorme y sin precedentes en América Latina. Multinacionales como Bayer, Procter&Gamble, que tenían oficinas centrales para Centroamérica en Guatemala, han trasladado sus centros de operaciones y decisiones a Panamá por razones de logística, pero también por seguridad y certeza jurídica. Muchos guatemaltecos trabajando en esas empresas ahora residen en Panamá.
Cada vez es más común ver encuentros de grandes foros internacionales relacionados a las inversiones, cumbres de Estado entre otros, llevarse a cabo en Panamá. El evento de este año del Foro Económico Mundial es un ejemplo de ello. Incluso me atrevería a decir que la ciudad de Panamá ya compite con la ciudad de México en atraer este tipo de actividades.
Por otro lado, líneas aéreas como AIR-FRANCE/KLM tienen ya un año de haber iniciado conexiones directas con Ámsterdam y Paris saliendo desde ciudad de Panamá.
Sirva esta breve descripción para entender que la atractividad de una ciudad se construye, se requiere de una participación activa del sector privado, pero sobre todo de una visión de largo plazo del sector público.
Cuando los gobiernos locales piensan en grande y buscan posicionar sus ciudades, lo primeros que deben de pensar es en como atraer y retener el talento impulsando programas educativos de alto valor. Las grandes ciudades que pertenecen a los países de la OCDE, citando Londres, Ámsterdam y otras tienen su propio peso histórico y su atractivo.
Sin embargo hay que notar el alto crecimiento y atractivo de ciudades en Asia y Medio Oriente, el cual radica en la captura de inversiones de alto valor, principalmente en tecnología. Según el estudio de McKinsey Global cities of the future 2012, ciudades como Seúl o Dubái podrían sobrepasar el PIB per cápita de otras ciudades como Londres y Paris para el año 2025.
En resumen, este nuevo e innovador concepto se traduce en una visión de largo plazo, apostando principalmente al factor educación y desarrollando servicios complementarios para poder atraer el talento necesario de cualquier parte del mundo. Hace unos días vi una nota de ASIES en donde detallaban que el promedio de educación en Guatemala es de 136 días y el mínimo debe ser 180. Sin entrar en el detalle de la calidad educativa, debemos reconocer que para Guatemala éste es el punto de partida si queremos pensar en ciudades sostenibles.
Finalmente, el BID, por intermedio de su Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES), promueve la transformación de una ciudad como Quetzaltenango a través de un plan de acción llamado “Xelajú Sostenible: Las Cuentas Claras, el Agua Viva, la Ciudad Limpia y el Territorio en Orden”. Si ese plan no incluye si quiera una mejora en los niveles de educación e instrucción de la población, no tendrá mayores impactos en el mediano y largo plazo, quedando como un bonito ejemplo más de buenas intenciones.
Correo: pablo.blanco@consultor.incae.edu
Twitter: @csrpabloblanco
[1] Brain Hub» cities boast a large concentration of highly-educated workers, especially scientists, engineers and business entrepreneurs holding bachelor’s degrees or higher. They are home to at least one major research university. Brain Hub cities become magnets for venture capital from local and national firms that identify and invest in university-related spin-off companies and business incubators». Envision Alachua Process, 2012