La cifra de policías asesinados en la reciente ola de violencia criminal ha ascendido a diez. La Policía Nacional Civil (PNC) confirmó este lunes el fallecimiento del agente Juan Antonio Paredes Mayén, quien no logró sobrevivir a las heridas sufridas durante un ataque armado en la zona 18 capitalina.
Redacción Perspectiva
Paredes Mayén, con más de cuatro años de servicio en la institución, fue emboscado en la colonia El Limón mientras realizaba patrullajes preventivos. Su deceso ocurre pocas horas después de que se confirmara la muerte del noveno agente en Villa Nueva, consolidando este fin de semana como uno de los más sangrientos para las fuerzas de seguridad en la historia reciente.
Según el vocero de la PNC, Edwin Monroy, los ataques fueron dirigidos específicamente contra el personal policial en cumplimiento de su deber, actuando de forma casi simultánea en distintos puntos del país como represalia de grupos delictivos.
Vínculo con motines carcelarios
Las investigaciones oficiales vinculan esta serie de asesinatos con los motines organizados por la pandilla Barrio 18 en tres centros carcelarios. Tras la intervención de las autoridades para recuperar el control de los penales, las estructuras externas de la pandilla iniciaron los ataques contra los agentes que patrullaban las calles.
Respuesta bajo el Estado de Sitio
El presidente de la República, quien calificó a los fallecidos como «héroes de la patria», ha reafirmado que el Estado de Sitio por 30 días permitirá intensificar la persecución de estas estructuras terroristas. Mientras se realizaban las honras fúnebres de los primeros nueve agentes, la noticia del fallecimiento de Paredes Mayén ha reforzado la determinación de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden.
Actualmente, otros elementos policiales heridos permanecen bajo estricta observación médica en diversos centros asistenciales del país.




































