La decisión del juez del Tribunal de Distrito de Estados Unidos Andrew Hanen supone un nuevo contratiempo para el programa, denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés). Un juez federal declaró el miércoles ilegal una versión revisada de una política federal que impide la deportación de cientos de miles de inmigrantes que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños.
Redacción Perspectiva
El juez federal Andrew Hanen coincidió con Texas y otros ocho estados que presentaron una demanda para frenar el programa. Se prevé que el fallo del juez será apelado ante la Corte Suprema, en la que sería la tercera ocasión que el máximo tribunal examina el programa.
La resolución del juez del Tribunal de Distrito de EE. UU. con sede en Texas Andrew Hanen, supone un nuevo revés para sus 579,000 inscritos y otros migrantes que se podrían haber acogido al mismo.
Hanen, el juez designado por los republicanos, determinó que un reglamento de la administración Biden emitido el año pasado no remediaba las deficiencias legales que le llevaron a declarar ilegal el DACA en 2021 y bloqueó nuevas inscripciones al programa, que ha estado vigente por más de una década.
Ante esto, la Casa Blanca reaccionó diciendo estar «profundamente decepcionada», dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, en un comunicado.
Jean-Pierre recordó que para el Gobierno de Biden ha sido una prioridad proteger a los beneficiarios de DACA «desde el día uno» e hizo un llamamiento al Congreso a aprobar una legislación que permita abrir camino en esta regularización.
La sentencia, dictada en respuesta a una demanda interpuesta por Texas y otros estados, se prevé que sea apelada.




































