Un amplio sistema meteorológico ha comenzado a desplazarse por los Estados Unidos, marcando el inicio de un fin de semana condicionado por el clima invernal. Desde las llanuras de Texas hasta las costas de Nueva Inglaterra, millones de ciudadanos se preparan para un descenso marcado en las temperaturas y la posibilidad de acumulaciones significativas de nieve y hielo.
Redacción Perspectiva
El descenso de una masa de aire polar desde Canadá ha motivado a las autoridades locales a tomar medidas de precaución. En Chicago y diversas ciudades del centro-norte, los distritos escolares optaron por suspender las clases presenciales este viernes, priorizando la seguridad de los estudiantes ante sensaciones térmicas que podrían alcanzar niveles de riesgo en pocos minutos.
En estados como Dakota del Norte, donde el frío ya se siente con rigor, los residentes han adaptado sus rutinas para limitar la exposición al exterior. «La clave es estar preparados y no subestimar el descenso de la temperatura», coinciden expertos locales.
A diferencia de las regiones del norte, acostumbradas al frío, los estados del sur como Texas y Oklahoma se enfocan en la prevención ante la posible lluvia helada. Las cuadrillas de servicios públicos y los departamentos de transporte han trabajado de forma anticipada para tratar las carreteras y asegurar la estabilidad de la red eléctrica.
Por su parte, en el noreste, ciudades como Boston y Nueva York se preparan para recibir nevadas que podrían alcanzar los 30 centímetros. Las autoridades han emitido avisos de rutina para que la población cuente con suministros básicos en casa, evitando desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor precipitación.
Impacto en los servicios y transporte
Como es habitual ante sistemas de esta magnitud, el sector aeronáutico ha registrado ajustes en sus itinerarios. Según plataformas de seguimiento de vuelos, se han reportado reprogramaciones en los principales centros de conexión del país, una medida que busca garantizar la seguridad de los pasajeros y las tripulaciones.
Mientras la tormenta avanza, el enfoque principal de las comunidades sigue siendo el acompañamiento a las poblaciones más vulnerables y la gestión eficiente de los recursos de calefacción.
Con información de AP.




































