Recientemente, 150 figuras públicas entre quienes se encuentran algunos de los escritores más famosos del mundo, firmaron una carta que condena la “cultura de la cancelación”, consistente en retirar el apoyo de todo tipo a personas públicas por sus acciones, comentarios o transgresión de expectativas, informan medios internacionales.
Redacción Perspectiva
Una de las firmantes del manifiesto es J.K. Rowling, cuyos productos han sido boicoteados por comentarios “transfóbicos”. La “cancelación” incluye el retiro de apoyo financiero, digital y social a personas o entidades que se consideren inaceptables según los parámetros de los grupos que promueven estos actos de acoso colectivo contra quienes no responden a sus expectativas sobre qué es lo correcto.
Otra de las firmantes es Margaret Atwood, la canadiense autora de la novela El cuento de la criada (una distopía con algunos elementos feministas); Salman Rushdie, autor de Los versos satánicos; el filósofo Noam Chomsky; el músico de jazz Wynton Marsalis, el psicólogo Steven Pinker, la feminista Gloria Steinem y el periodista de CNN y Washington Post Fareed Zakaria.
Atwood, con posiciones afines al feminismo, fue condenada y criticada en 2016 por ser firmante de una carta que apoyaba al novelista Steven Galloway, despedido de la Universidad de Columbia Británica por acusaciones de agresión sexual.
La práctica de la vergüenza pública es uno de los aspectos que condena la carta, donde se destaca que cada vez existe menos libertad de expresión y más censura contra quienes piensan diferentes.
“El libre intercambio de información e ideas, el alma de una sociedad liberal, se está volviendo cada vez más restringido. Si bien hemos llegado a esperar esto en la derecha radical, la censura también se está extendiendo más ampliamente en nuestra cultura: una intolerancia de puntos de vista opuestos, una moda para la vergüenza pública y el ostracismo, y la tendencia a disolver cuestiones políticas complejas en una ceguera moral. Mantenemos el valor de la contra-voz robusta e incluso cáustica de todos los sectores. Pero ahora es muy común escuchar llamados a una retribución rápida y severa en respuesta a las transgresiones percibidas del habla y el pensamiento”, dice el manifiesto.





































