En una velada llena de gastronomía, tango y buenos amigos el restaurante Palermo celebró su segundo año de compartir con los guatemaltecos la tradición argentina por el buen comer.

La noche comenzó con una cálida bienvenida al restaurante y una cata maridaje precedida por el enólogo Otto Herrera quien trabajó en conjunto con el Chef ejecutivo de Palermo, Ariel Trod, para lograr un maridaje perfecto entre los vinos y los nuevos platillos que se presentaron en uno de los salones de este grandioso lugar, donde se dieron cita expertos conocedores y amantes del vino quienes probaron diversas etiquetas del portafolio de vinos argentinos.
Palermo abrió sus puertas en 2014, siendo un restaurante argentino inspirado por la historia y las tradiciones del país, el cual le rinde homenaje a la diversidad y riqueza cultural de Argentina, aportando un toque de casa. Con una exquisita variedad de sabores, aromas, mezclas y creaciones, ha deleitado a los paladares más exigentes con las delicias de la alta cocina argentina por poco más de dos años.
Situado en el segundo nivel de Plaza Fontabella, Palermo tiene la capacidad para atender a 112 personas, generando más de 35 empleos directos a partir de su operación en el país.
La pasión y la tradición de Palermo se vive en un genuino ambiente sureño, recreado mediante la decoración y el mobiliario. En esta acogedora atmósfera, la convivencia en familia y con amigos se torna en una grata experiencia aderezada por deliciosos platillos y un excelente servicio.




































