Por María Renee Estrada
Los casos de estudio que presenta el Banco Mundial en su reporte titulado What a Waste, respecto al manejo integral de desechos sólidos en distintas partes del mundo, nos sirven para ejemplificar la importancia de la voluntad política, empresarial y ciudadana en torno a la resolución de problemas de fondo en una sociedad.
Otro caso de estudio que presenta el reporte es el de Túnez; un ejemplo de integración exitosa del sector informal de reciclaje en la gestión de residuos y de la aplicación del principio de responsabilidad extendida del productor (voluntad empresarial). “En 1997, el Ministerio de Medio Ambiente lanzó un programa nacional, Eco-Lef, para abordar el importante problema de los residuos de envases postconsumo. El programa Eco-Lef desarrolló un sistema nacional para la recuperación y el reciclaje de envases postconsumo centrados principalmente en los residuos plásticos. El programa está parcialmente financiado por el sector privado a través de un impuesto ecológico del 5% sobre el valor agregado neto de ciertos polímeros plásticos importados o fabricados localmente. La Agencia Nacional para el Manejo de Residuos (ANGed) es responsable de administrar el programa EcoLef. El sistema alienta a los recolectores individuales e informales a recolectar envases de plástico y metal usados, y entregar los materiales a los centros de recolección Eco-Lef. A cambio, los recolectores de residuos reciben una remuneración basada en el tipo y la cantidad de envases recogidos. Existe una ventaja financiera para participar en el sistema Eco-Lef: los precios de los residuos de envases de plástico en un mercado local son de aproximadamente 500 dinares por tonelada (US $ 208 por tonelada) en comparación con 700 dinares por tonelada (US $ 290 / tonelada) en los centros de recolección Eco-Lef.
Dicho ejemplo es similar al trabajo que realiza actualmente ASOPREGUA (Asociación de Empresas Plastiqueras y Recicladoras de Guatemala).
Por último, otro caso interesante (que no es parte del reporte del Banco Mundial), es la alianza público-privada que se estableció en México. ECOCE, en México, es una asociación civil ambiental sin fines de lucro, creada y auspiciada por la industria de productos de consumo para el manejo adecuado de residuos de envases y empaques en México. Líder en Responsabilidad Social Empresarial (RSE) que une esfuerzos de la iniciativa privada, gobierno y sociedad civil para crear una sustentabilidad ambiental. Lo interesante y valioso de ECOCE es que aglutina todas las voluntades en un mismo lugar.
ECOCE concientiza individual y colectivamente por medio de programas educativos ambientales, campañas de comunicación, rescates ecológicos (jornadas de limpieza) y eventos informativos, para prevenir la disposición incorrecta de los residuos de manejo especial y aprovecharlos en el reciclaje. Su misión es recuperar residuos de envases y empaques post consumo de sus asociados por medio de educación ambiental para integrarlos al ciclo del reciclaje, además de adoptar y fomentar desde temprana edad el cuidado y sustentabilidad del medio ambiente. ECOCE, A.C. cuyo significado es Ecología y Compromiso Empresarial trabaja bajo el esquema de la Responsabilidad Compartida del Productor como lo marca la actual Ley General de Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPyGIR) contribuyendo a la preservación ecológica de México, mediante la promoción del acopio y reciclaje de los residuos de envases y empaques.
Estos son, únicamente, tres ejemplos de los muchos que existen alrededor del mundo. Tal y como se menciona al principio, el factor determinante es la voluntad (política, empresarial y ciudadana) de llevar a cabo proyectos a nivel país para resolver los problemas de fondo que tenemos en Guatemala. El manejo integral de la basura es uno, ¿qué tal si empezamos con ese?




































