Thelma Aldana y los incorruptibles, señalados de presunta corrupción

Thelma Aldana y el grupo de operadores judiciales que viven en EE.UU (para algunos, exiliados y para otros, prófugos), fueron señalados en un reportaje del conocido periodista de investigación Casto Ocando, quien afirma que varios héroes de la cruzada anticorrupción que impulsó la CICIG-FECI, se habrían enriquecido de una forma desproporcionada y que no corresponde con los salarios que tuvieron como burócratas. La Fundación Contra el Terrorismo presentó una denuncia por enriquecimiento ilícito ante el Ministerio Público, que hoy fue remitida a la Fiscalía de Asuntos Internos, mientras Aldana y Sandoval desmintieron el reportaje en redes sociales.

Roxana Orantes Córdova

Thelma Aldana, Juan Francisco Sandoval, Erika Aifan, Andrei González y Rudy Herrera, ex fiscales y juez de Alto Riesgo que residen en Washington como exiliados de la lucha contra la corrupción, se habrían enriquecido de forma ilícita, afirma el reportaje de Casto Ocando publicado en el medio digital que él dirige, Primer Informe.

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El medio recuerda que todos estos personajes son investigados por diversos delitos, según un comunicado del Ministerio Público :

“Abuso de autoridad, incumplimiento de deberes, peculado, tráfico de influencias, revelación de información confidencial o reservada, asociación ilícita, falsedad material, encubrimiento propio, lavado de dinero u otros activos, violación a la Constitución, cohecho pasivo, abandono de cargo, prevaricato, detenciones ilegales, omisión de denuncia, obstaculización a la acción penal, obstrucción de justicia, usurpación de funciones, fraude y testaferrato”.

La investigación periodística reseña detalladamente varios hechos anómalos que vinculan a estos operadores judiciales: Oderbrecht, «Edificio fantasma», «Plaza fantasma» de Aldana y otros bastante conocidos en Guatemala, pero que no han trascendido fronteras, como lo ha hecho la fama de héroes contra la corrupción de este grupo.

Pero sobre todo, enfatiza en el aval de los demócratas y la intervención de diplomáticos estadounidenses, específicamente Todd Robinson, en el curso de la justicia en Guatemala.

Robinson, procónsul del Imperio

Durante el reinado de Iván Velásquez al frente de la CICIG no era raro ver a Todd Robinson actuando como amo y señor en Guatemala. Más de un diputado, entre ellos Mario Taracena y Nineth Montenegro, reconocieron que la propuesta de reforma constitucional respondía a «órdenes» de la embajada y de la «20 calle» (donde se ubicó la CICIG).

La prepotencia de este embajador llegó al grado de calificar como imbéciles a diputados guatemaltecos que no lo apoyaron.

En el reportaje de Primer Informe, se menciona además el caso de Blanca Stalling, magistrada a quien Robinson intentó atraer como colaboradora, y quien al negarse,

La ex magistrada testificó que Aldana y Robinson le solicitaron trabajar “conjuntamente” desde su posición de entonces como magistrada de la Cámara Penal del Tribunal Supremo de Justicia, “para agilizar algunos procesos y para tratar de orientar o de dirigir las resoluciones de algunos jueces, a efecto de que se resolvieran situaciones que a ellos les interesaban”.

El resultado de la negativa a colaborar con CICIG-Robinson es ampliamente conocido: Stalling fue procesada aunque finalmente su nombre quedó limpio.

El hilo conductor del reportaje mencionado es el aval de ciertos demócratas estadounidenses al grupo de fiscales, avalados por los norteamericanos. Según el artículo:

«Recibieron el apoyo irrestricto de altos funcionarios norteamericanos como Juan González, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para América Latina, y el embajador Todd Robinson, jefe de la Oficina Antidrogas del Departamento de Estado, y el congresista demócrata por New Jersey, Albio Sires, bajo la presunción que se trataba de adalides de la lucha contra la corrupción en Guatemala».

Thelma Aldana: el futuro no pinta bien

La ex Fiscal General y toda la cohorte de operadores judiciales que trabajó de la mano con la CICIG no tienen todo de su parte. En el reportaje de Casto Ocando se menciona que Aldana, Sandoval, Aifán, González y Herrera serían titulares de cuentas bancarias (algunas en paraísos fiscales), donde habría depositados millones de dólares.

Sandoval publicó inmediatamente un comunicado desmintiendo esta información, mientras Aldana se limitó a un comentario en Twitter. Al mismo tiempo, la FCT presentó una denuncia a fin de que se investigue lo expuesto en el reportaje de Primer Informe, que una página de Internet confundió con Red América, ya que este medio digital fue el primero en compartir el reportaje mencionado.

Pese a los reclamos de inocencia, existen suficientes elementos para que las autoridades presuman que hubo delitos y en cualquier caso, están obligados a investigar indicios como los mencionados en el reportaje de Primer Informe.

El panorama de Aldana puede ensombrecerse, especialmente luego de la captura de William Baltz, corresponsable en la negociación presuntamente fraudulenta del «Edificio fantasma». Se rumora que Baltz estaría dispuesto a constituirse en «colaborador eficaz».

Entretanto, los aliados norteamericanos de este grupo son los peor retratados en el reportaje que los presenta o como ingenuos que cayeron en la trampa, o como cómplices de una gran cantidad de delitos graves en Guatemala.