16.4 C
Guatemala City
lunes, septiembre 27, 2021

La casa de Dolores Bedoya: donde nació la Independencia

Dolores Bedoya de Molina fue una mujer adelantada para su época que participó de forma valiente en la Independencia de Guatemala. Su casa (hoy, el edificio de la Corte de Constitucionalidad), debe ser recordado como un hogar que acogió con fervor la emancipación del país. 

Renée Saravia

La esposa del doctor Pedro Molina, es recordada por ser una mujer adelantada para su época. Su participación en el movimiento independentista fue fundamental.

Un hogar independentista

La casa del doctor Pedro Molina y Dolores Bedoya de Molina era seguramente un hogar como pocos en la Guatemala de 1821. Se trataba de una familia con ideales liberales y una fuerte convicción por alcanzar la independencia del país.

Sin embargo, de la casa de la familia Molina Bedoya no queda sino el recuerdo de una familia destinada a participar en uno de los momentos trascendentales de Guatemala, como lo es la Independencia.

El inmueble se encontraba en el lugar donde actualmente se encuentra la Corte de Constitucionalidad, diseñado en 1970 para crear el Hotel Independencia y años más tarde comprada por el Estado.

El centro del movimiento independentista

La residencia de la pareja fue estratégica para las reuniones donde se hablaba de la separación de Guatemala de España, por tratarse de un lugar alejado de la Plaza Central, el Palacio de Gobierno y los otros edificios importantes.

Un espacio emblemático

La casa de los Molina-Bedoya fue abandonada con el tiempo por los descendientes. En ella, funcionó en los años 1950 y 1960 la escuela República de Costa Rica.

Finalmente el terremoto de 1976 terminó por destruirla.  La propiedad, fue comprada a Julia Ruiz Aparicio por la familia Valladares Molina en esa época.

Según relató Domingo Valladares Molina la intención era construir el Hotel Independencia, “en honor a sus antiguos habitantes, quienes lucharon por la libertad del territorio, en especial de doña Dolores Bedoya”.

En el año 1986, al poco tiempo de promulgarse la nueva Constitución, el edificio fue comprado por el gobierno de Vinicio Cerezo.

De la antigua casa de los próceres de la Independencia, solo queda el recuerdo tallado en dos placas que los recuerdan, que dicen:

 “A la memoria de doña Dolores Bedoya de Molina, insigne guatemalteca que cooperó eficazmente a la proclamación de la Independencia” 1935.

 “Insigne prócer de la Independencia de Centroamérica, paladín de los ideales de la libertad”. 1930. Ambas son un homenaje de la Sociedad de Geografía e Historia.

La historia de una mujer liberal e independentista

Doña Dolores creció leyendo incansablemente la literatura de la Ilustración y se consideraba liberal. Se casó con el doctor Pedro Molina por poder, sin conocerlo personalmente, porque compartían los mismos ideales, liberales e independentistas.

Su matrimonio con Pedro Molina, celebrado el 9 de febrero de 1804, dio como fruto ocho hijos. Su esposo fue una de las figuras más notables de la lucha de emancipación.

Sus hermanos, Mariano y Cayetano habían participado en la conspiración de Belén y es famosa la carta que le escribió al rey para pedirle la libertad de ambos.  Aunque Cayetano había sido condenado a la horca, finalmente fue indultado, probablemente por ser criollo, puesto que otros conjurados, como el prócer indígena, Manuel Tot, si fueron ejecutados.

El día de la Independencia

Una mujer delgada  tocó varias puertas en casas de lo que hoy es el Centro Histórico, durante la noche del 14 de septiembre. Pidió a los vecinos que se acercaran a la Plaza, porque se preparaba algo grande. Iba acompañada de Basilio Porras. Era doña Dolores Bedoya de Molina, una mujer que seguramente era muy extraña en aquella época.

En la página de la Municipalidad se pueden leer extractos de las cartas a uno de los ocho hijos que tuvo, donde le explica que su lucha era para que las mujeres dejaran de marchitarse en las labores del hogar y tuvieran acceso al estudio, el trabajo y la vida política.

Últimas Noticias

Noticias Recomendadas