Batalla por la vacuna: entre señalamientos, expectativas y “colados”

Hoy presentamos tres perspectivas sobre la forma en que el gobierno gestiona la vacunación: Samuel Pérez, diputado de Semilla; Enrique Lacs, de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas y Crista Salazar, de Guatemala Inmortal.

Roxana Orantes Córdova

Primero fue un grupo de alcaldes que se autodenominó como “personal de primera línea” para lograr vacunarse, sin el mínimo escrúpulo sobre el acceso de sus votantes a las vacunas. Hoy, un matutino sorprendió a los guatemaltecos con la noticia de que siete diputados se vacunaron argumentando que son médicos o personal de salud (entre ellos una psicóloga y sus dos hijos, médicos).

Un dato importante es que entre quienes lograron “saltarse las trancas” y ocupar el puesto destinado a personas mayores de 70 años y personal de primera línea en la atención de la pandemia, está la diputada de Semilla, Lucrecia Hernández Mack, implacable para cuestionar a la ministra de Salud Amelia Flores, pero que no dud

El hecho retrata las prioridades de los dignatarios electos por voto popular, quienes en el momento de ocupar sus curules, olvidan súbitamente las promesas que los llevaron al poder político.

Pero también retrata la crítica situación de un país donde se han invertido cientos, si no miles, de millones, para comprar unas vacunas que hasta la fecha no han sido distribuidas entre los supuestos beneficiarios.

Esto, afirma Enrique Lacs, obedece a más de un “imponderable”, aunque no pueden dejarse de lado varias debilidades en la gestión gubernamental, especialmente en el campo logístico.

“Llegamos tarde a comprar las vacunas”, señala Enique Lacs

“La gestión de la campaña es compleja en todo el mundo y pese a las dificultades de obtenerla, el Estado guatemalteco emitió tardíamente la normativa que regula la vacunación, aprobada hasta enero de este año. Esto limitó la vigencia de los contratos para su adquisición”, explica.

“Todas esas trabas alargaron la negociación y llegamos tarde. La producción mundial ya tenía la demanda de Pfizer, Moderna y Astra Zeneca asignadas. Los países que disponen de la vacuna, no la venderán hasta no haber logrado su propia inmunidad de rebaño. No puede responsabilizarse a ningún gobierno por los imponderables. Sin embargo, ¿cómo gestionamos lo poco que viene?”

“Aunque el plan regional está avalado por la OMS, el gobierno debió priorizar el establecimiento de bases de datos, censo de personas mayores, establecer claramente los puestos y las fechas. Esto se llama logística y organización, ahí fallamos. Desde el principio faltó organización. Por ejemplo, para Semana Santa hubo un desorden terrible, aunque ese pudo ser un momento adecuado para censar. Ahí fallaron. No dieron la altura”.

En cuanto a la acción de los siete diputados que se vacunaron fuera de tiempo, señala: “si el diputado tiene más de 70 años o es trabajador de primera fila en atención de salud, está bien. Existe un plan y debe ser cumplido. Lo contrario es un abuso repudiable. Es tomar ventaja en la lista de quienes van a recibir la vacuna. Esperamos que el plan sea respetado y se tomen medidas para evitar que personas a quienes no les toca, tomen ventaja de los que están en la lista de espera”.

“Malísima gestión”, señala Samuel Pérez

Entretanto, el diputado Samuel Pérez, secretario general de Semilla, afirma:

“En diferentes situaciones se ha evidenciado una malísima gestión. Se están negociando varias vacunas y pese a ello, el Presidente recomendó la Ivermectina. No hay interés patente ni una campaña de información efectiva. Hay un lote considerable de vacunas que está a punto de vencer y para lograr que se apliquen antes de eso, deberían vacunar a unas 9 mil personas diariamente. Están alrededor de tres mil”.

“Por otro lado, aunque se cuestiona mucho el mecanismo COVAX, Costa Rica y El Salvador lo utilizan y llevan más de medio millón de vacunados cada uno”.

Según las autoridades de Salud, hay 232,949 dosis aplicadas, de los cuales poco más de 2 mil tienen el esquema completo.

“Sorprendente incoherencia de los diputados”, Crista Salazar

Según afirma Crista Salazar: “Guatemala Inmortal respeta la decisión de cada ciudadano, de vacunarse o no. Para quienes deciden hacerlo, el proceso debe ser transparente, eficiente y efectivo. Sin embargo lo están haciendo de una forma opaca y para colmo, se vacunan personas que no llenan  los requisitos, como los diputados, quienes al parecer, creen que los ciudadanos que tributamos estamos a su servicio. No es justo”.

Además, Salazar señala: “Sorprende que Semilla haya permitido esta acción a su diputada Lucrecia Hernández Mack, quien además tiene más de seis meses de no presentarse a sus labores en el Legislativo. En vez de ceder el turno a un anciano, aprovechó el privilegio. Como Guatemala Inmortal, condenamos la incoherencia de estos diputados. La ciudadanía no debe trabajar para ellos, sino lo contrario, ellos deben servir a los ciudadanos”, concluyó