“Empresa B: un sistema innovador que contribuye a la economía”

Stefani Samayoa, coordinadora de Sostenibilidad Corporativa de CEMACO comparte su experiencia de ser una Empresa B certificada, un sistema que promueve junto a otros actores la visión de construir una nueva economía.

Renée Saravia

El compromiso social y ambiental de las empresas son cada vez más factores fundamentales para su éxito. Ante la reciente transformación que experimenta el mundo, ser parte de un sistema innovador que promueva la economía, el bienestar de las personas y cuidado del medio ambiente como Sistema B resulta una opción acertada, asegura Stefani Samayoa, coordinadora de Sostenibilidad Corporativa de CEMACO.

¿Qué es el Sistema B? ¿Por qué es importante para las empresas?

Sistema B nació en abril de 2012, para acercar a la región Latinoamericana el concepto creado por B Lab en Estados Unidos “los negocios como una fuerza para hacer el bien” es decir las Empresas de Beneficio o comúnmente conocidas Empresas B; de esta manera muy rápidamente empieza a escalar en todos los países de la región como un movimiento guiado por miles de personas que quieren trabajar por construir un mundo mejor. Su motivación es crear una nueva genética económica que permita que los valores y la ética inspiren soluciones colectivas a los desafíos ambientales y sociales sin olvidar las necesidades particulares.

Su propuesta apunta a una economía que pueda crear valor integral para el Mundo y la Tierra, promoviendo formas de organización económica que puedan ser medidas desde el bienestar de las personas, las sociedades y el planeta, de forma simultánea y de manera integral.

¿Cuáles son los pasos para ser una empresa B?

Para que una empresa pueda recibir esta certificación, debe someterse a una evaluación que indaga tanto en el impacto de las operaciones diarias de la empresa, como su modelo de negocio. Asimismo, evalúa como las operaciones y el modelo de negocio de la empresa impactan a trabajadores, comunidad, medio ambiente, clientes, proveedores y gobernanza.

Es la única evaluación que mide el desempeño social y ambiental de una empresa. La evaluación está formada por más de 200 preguntas con los estándares más altos de desempeño a nivel mundial.  Solo las empresas que logran conseguir un puntaje mayor a 80 puntos pueden certificarse. B Lab es quien otorga la certificación a nivel mundial.

Actualmente la comunidad global de Empresas B Certificadas la conforman más de 3.900 empresas de más de 70 países alrededor del mundo de las cuales 680 pertenecen a América Latina, incluyendo a Guatemala. 

En el caso de Guatemala, las empresas B certificadas son Wakami, Baobab, Hiptico, By Botanik, Grupo Remm, Ecofiltro y Grupo CEMACO, que, a través de su modelo de negocio y con iniciativas como  Guate Nuestro Hogar, genera un impacto positivo focalizado básicamente en las áreas de colaboradores, comunidades y medio ambiente.  

¿Qué significa ser una Empresa B?

Ser una Empresa B representa el compromiso de demostrar que las empresas pueden ser agentes de cambio y contribuir a la solución de las grandes problemáticas sociales y ambientales. Las Empresas B buscan ser las mejoras para el mundo y no solamente del mundo y por eso protegen su misión y cumplen con los estándares más altos para poderse certificar.

También, son empresas comprometidas a mejorar de forma continua y operar con los estándares más altos a nivel mundial.

Una Empresa B además de ser exitosa en su rubro comercial, también persigue el triple impacto simultáneo al implementar medidas que favorezcan la economía, el bienestar social y el cuidado ambiental a mediano y largo plazo.

Son empresas que buscan construir una economía más inclusiva y sostenible y buscan reducir la desigualdad y niveles de pobreza, proteger el medio ambiente, fortalecer las comunidades y crear empleo digno y con propósito.

Son empresas que utilizan los negocios como una fuerza para el bien.

Para la sociedad en general ¿Qué beneficios conlleva que las empresas se integren a este tipo de sistema?

Para la sociedad es importante que cada vez haya más Empresas B en su país o en el mundo porque son empresas que están en constante mejora continua buscando tener un impacto positivo en las comunidades, medio ambiente, trabajadores, gobernanza, clientes y proveedores.

¿Cuál es su experiencia como Empresa B?

Cemaco obtuvo su certificación en enero 2020 y para nosotros fue un proceso de mucho aprendizaje. Nos llena de mucho orgullo ser una Empresa B y sabemos que hay un gran camino por recorrer, pero tenemos todo el deseo de poderlo hacer para tener un impacto positivo en las comunidades donde servimos, nuestro medio ambiente y nuestro equipo a través de nuestra área de Responsabilidad Social Empresarial, Guate Nuestro Hogar.

En medio ambiente, nos hemos enfocado paneles solares, reciclaje de papel, cartón, plástico y desechos electrónicos. Al igual que reforestaciones en alianza con Defensores de la Naturaleza, entre otros proyectos.

En el apoyo a comunidades, contamos con proyectos internos como Acciones Amor que nació a raíz de Covid-19 para apoyar a familias y hospitales que se vieron afectados. Al igual que Haz Sonreír a un Niño, donde año con año buscamos llevar más de 2,300 regalos a niños en Guatemala, Quetzaltenango y Mazatenango. Así como trabajamos de la mano con organización como Helps International, Ecofiltro, Funsepa, Coed, etc.

Nuestro equipo, es de los más importante para nosotros y buscamos el bienestar de cada uno de nuestros colaboradores y de sus familias. El año pasado implementamos Resolvamos Juntos, de la mano de Valentina, que busca desarrollar habilidades blandas y competencias matemáticas en alumnos de 10 a 18 años para que hijos de colaboradores pudieran tenerlo como complemento a sus estudios.

¿De qué forma a cambiado su visión empresarial, al ser una empresa B?

CEMACO al ser parte de la Comunidad B y conocer lo que cada una de las Empresas B están haciendo, nos ha permitido conocer las mejores prácticas a nivel mundial en cuanto a gobernanza, trabajadores, clientes, comunidad, medio ambiente y modelo de negocio. De manera que nos ha permitido establecer un plan de acción para poder implementar estas prácticas en nuestra cadena de valor.

También, durante el proceso nos hemos cuestionado cada una de las partes que integran nuestra cadena de valor para ver que estamos haciendo de la manera correcta pero sobre todo que podemos mejorar y como podemos hacerlo de una manera sostenible y con un triple impacto en lo social, ambiental y económico.

¿Cuáles son los retos de una Empresa B?

Cumplir constantemente con los estándares más altos a nivel mundial.

Permear la cultura de Empresa B dentro de la empresa para que en cada una de las áreas dentro de nuestra cadena de valor este en constante búsqueda de acciones que permitan la mejora continua, tomando en cuenta el triple impacto.