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lunes, septiembre 27, 2021

Cuba: manifestaciones inéditas inician batalla por la libertad

Nicholas Virzi, internacionalista y Secil de León, analista, comentan las manifestaciones en Cuba con visiones opuestas.

Roxana Orantes Córdova

Transcurrieron 27 años desde que la presencia de Fidel Castro apaciguó a los descontentos que protestaban en el llamado “Maleconazo”, en agosto de 1994, y permitiera la salida libre de un país que vio una nueva migración masiva, la de cientos de miles de cubanos que aprovechando el “permiso” se aventuraron en improvisadas balsas y cualquier cosa que flotara para llegar a Miami.

Muchos de los cubanos que hoy protestan no habían nacido o eran muy pequeños cuando se produjo aquella manifestación en la que también hubo saqueos. A finales de los noventa, Cuba seguía en el llamado “período especial”, con una escasez de comida, medicinas y energía eléctrica sin precedentes.

La caída de la Unión Soviética había dejado a Cuba en la orfandad, pero pronto llegó la ayuda venezolana, con los dólares que Hugo Chávez obtenía con el petróleo de su país, la llamada “cuota petrolera” que se reinvertía en Venezuela, el país más próspero de América Latina hasta la revolución bolivariana, que destinó esos fondos a financiar al gobierno cubano y a movimientos afines en todo el mundo, incluyendo partidos de la izquierda española.

Sin embargo, también Venezuela fue alcanzada por la crisis y esta situación se refleja en que su economía “probablemente no está en capacidad de seguir apoyando a Cuba, explica el internacionalista Nicholas Virzi, director ejecutivo del Centro de Estudios Económicos-Sociales de la Universidad Francisco Marroquín.

Ese contexto, sumado a seis décadas de un gobierno policíaco que ha ejercido un férreo control sobre la ciudadanía son elementos que detonaron las manifestaciones recientes en Cuba, donde medios independientes reportan que durante la madrugada del domingo, fuerzas de seguridad irrumpieron en casas de manifestantes y se los llevaron.

Según estos datos, hay más de 50 desaparecidos y varios arrestados. Entretanto, el presidente Miguel Díaz Canel (llamado coloquialmente “el puesto a dedo”), convocó a los cubanos afines al régimen para que salieran a las calles a defender la revolución. Grupos de hombres fuertes, con garrotes y actitud similar a los llamados Tonton Macoute del régimen de Duvalier padre fundó en los años cincuenta, inspirado en los “camisas negras” de Musolini.

“El bloqueo es ilegal y criminal”, afirma Secil de León

Secil de León simpatiza abiertamente con el régimen cubano y desde esa perspectiva afirma:

“Si la revolución cubana no ha podido ser lo más brillante y más grande, es en parte debido al bloqueo que es ilegal y es criminal. Uno de los países con menos problemas en el manejo del coronavirus es Cuba y tanto así que es el único país del tercer mundo que tiene una vacuna contra el COVID. No es casual que un día después de haberla presentado al mundo comiencen  estas situaciones en Cuba.”

Para De León, las movilizaciones en Cuba no son espontáneas, sino preparadas por agentes de EE.UU. infiltrados en Cuba a través de ONG´s y movimientos por los derechos humanos. Según comenta: “Una miríada de ONG´s en Latinoamérica, si no es que todas, están financiadas por USAID. Pero la gran mayoría de cubanos mantiene la revolución socialista”.

“Esas manifestaciones no van a ningún lado, porque quienes promueven estas manifestaciones se encuentran a más de 200 kilómetros de distancia de la Habana y que su epicentro es Miami. No le veo mucho futuro. Más bien veo que Cuba seguirá siendo Cuba, socialista como hoy. Quizá con mayores dificultades, porque hasta que EE.UU. no desaparezca no va a desaparecer esa presión en contra de sus enemigos.

Y sabemos que en América Latina, Estados Unidos tiene tres enemigos jurados: Cuba, Venezuela y Nicaragua. No es casual que en los tres países, en el mismo momento, haya movimientos que intentan un cambio de régimen, un golpe suave. En el mundo ya no se usan los golpes con militares, quedan como último recurso. Ahora se usa el poder suave, los golpes de Estado blando, que comienzan cuando potencias, en este caso Estados Unidos, tienen la capacidad de manejar a parte de la sociedad civil”.

Miguel Díaz Canel convocó a sus huestes para combatir la protesta. Al respecto, De León afirma:

La reacción del presidente cubano es la más natural en defensa de la propiedad, de la casa, del hábitat. Si alguien quiere entrar por la fuerza a la casa de uno, sin pedir permiso y con intenciones poco amigables, lo primero que tiene que hacer es levantarse de donde esté y defender su casa. Es lo que están haciendo los cubanos”.

Entonces, es lógica la reacción del presidente cubano, de llamar a los cubanos a defender su propia revolución donde se tiene que defender: en las calles. Tan del pueblo son las calles, que en Guatemala el presidente está llamando a evitar estas manifestaciones, está tratando de evitar que se realicen porque tiene miedo. En Cuba no están reprimiendo las manifestaciones, sino llamando a los sectores revolucionarios, comunistas. Recordemos que en Cuba hay un Partido Comunista y es lo normal que quien está en el poder quiera defenderse de quien le quiere quitar el poder”.

El inicio de un proceso que puede terminar con el régimen cubano: Virzi

Como en todo suceso actual, la cobertura mediática tiene un papel preponderante y en ocasiones decisivo. Estas expresiones no se limitan a publicaciones en medios formales, sino incluyen declaraciones en redes, incluso oficiales, tal como sucede con publicaciones estadounidenses e incluso el Departamento de Estado que inicialmente afirmó que las protestas en Cuba se dan en demanda de las vacunas, cuando en realidad se trata de una exigencia de libertad, afirma Virzi.

Poco después, informa Virzi,”ante las fuertes críticas especialmente de cubanos residentes en Miami, enmendaron la declaración y afirmaron que apoyan en cien por ciento al pueblo cubano. Este apoyo no puede ser mucho más que apoyo moral, no es papel de Estados Unidos quitar y poner gobiernos”, señala.

En cuanto a una declaración oficial de Rusia, que se opone a “injerencias extranjeras” y “acciones destructivas”, Virzi señala que “Rusia no es la URSS y tiene cero credibilidad. Lo que sucede hoy no es comparable a la crisis de los misiles, donde Cuba tenía todo el apoyo de la URSS. En una imagen de un medio se ve a cubanos izando una bandera estadounidense. Esto se vio por ejemplo, cuando cae el régimen de Kadaffi y en otros regímenes totalitarios, donde se enarbolaba esa bandera como símbolo de libertad. Pero la realidad es que Estados Unidos no intervendrá”.

Para Virzi, este es el inicio de un proceso que puede terminar con los sesenta años de revolución cubana. “Los cubanos están hasta el tope y ya no creen en la repetida consigna de que se trata del país con mejor sistema de salud y educación. La centralización económica ha llevado a una situación insostenible, sumada a las medidas totalitarias de control político”.

Las manifestaciones en Cuba tienen un carácter especialmente heroico, debido a la respuesta del régimen, que jamás ha permitido siquiera un partido político que no sea el Partido Comunista de Cuba, gobernante omnímodo y omnipresente. Virzi contrasta esto con las manifestaciones en Guatemala, donde no existe una tiranía, mientras en la isla se producen asesinatos políticos.

En cuanto a las implicaciones de los sucesos ocurridos en Cuba el fin de semana, concluye:

“Probablemente estas manifestaciones no solo debilitan al régimen cubano, sino la credibilidad de muchos políticos de izquierda del mundo, cuando avalan a ese régimen. Esto comienza y puede ser largo, pero aunque estas manifestaciones no pasen de ahí, el sentimiento se va a quedar y poco a poco, el pueblo terminará sacando al régimen”.

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