Icono del sitio PERSPECTIVA

Hace 489 años sucedió el milagro de Guadalupe

Un día como hoy, en 1531, San Juan Diego, el indígena chichimeca llamado Juan Diego Cuauhtlatoatzin, presenció el milagro que marcaría la historia del catolicismo en América Latina y el mundo. Cada 12 de diciembre los católicos conmemoran la magna fecha. Este año, la conmemoración tendrá características especiales debido a las restricciones por la pandemia.

Redacción Perspectiva

Hoy, el Papa Francisco presidirá una celebración eucarística en honor a la Patrona de México y América Latina. Debido a las restricciones por el COVID-19, solamente asistirán grupos restringidos de diplomáticos, seminaristas y sacerdotes.

El sumo pontífice encomendará la intercesión en estos momentos difíciles a la Santísima Virgen de Guadalupe, informa el comunicado de la Pontificia Comisión para América Latina.  

A las 10:15 se rezará el Rosario y a las 11 horas iniciará la Santa Misa. Acompañarán la celebración, el Coro de los Pontificios Colegios Pio Latinoamericano y Pio Brasileño, además del Coro de la Capilla Sixtina.   

El comunicado informa que “la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, será un momento especial de oración comunitaria, a los pies de la Virgen morenita, para suplicar por nuestros pueblos y naciones, así como por las intenciones del Santo Padre, como él mismo nos exhorto recientemente: “Frente a los grandes desafíos, pidámosle a la Guadalupana que nuestra tierra latinoamericana no se desmadre, es decir, no pierda la memoria de su madre. Que la crisis lejos de separarnos nos ayude a recuperar y valorar la conciencia de ese mestizaje común que nos hermana y nos vuelve hijos de un mismo Padre” (09-XI2020”.

El 9 se festejó la memoria de San Juan Diego, a quien el Papa recordó con las siguientes palabras:

 “Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. Hoy conmemoramos a san Juan Diego, a quien Nuestra Señora de Guadalupe escogió como su enviado. Que a través de su intercesión presente a la Virgen los países de América Latina, damnificados por la pandemia y los desastres naturales, para que ella, como Madre, salga al encuentro de sus hijos y los cubra con su manto. Pidamos además al Señor que infunda en nosotros su Espíritu Santo para que vivifique nuestra oración y transforme nuestro corazón, abriéndolo al servicio de la caridad. Que el Señor los bendiga a todos”.

El Nobel de literatura mexicano, Octavio Paz, escribió estas palabras sobre la guadalupana:

“La Virgen es el consuelo de los pobres, el escudo de los débiles, el amparo de los oprimidos. En suma, es la Madre de los huérfanos. Todos los hombres nacimos desheredados y nuestra condición verdadera es la orfandad, pero esto es particularmente cierto para los indios y los pobres de México. El culto a la Virgen no sólo refleja la condición general de los hombres sino una situación histórica concreta, tanto en lo espiritual como en lo material… Guadalupe es la receptividad pura y los beneficios que produce son del mismo orden: consuela, serena, aquieta, enjuga las lágrimas, calma las pasiones”…

Salir de la versión móvil