Entre la abundante imaginería que floreció en Guatemala desde la época colonial, resalta la época barroca, de la cual una de las imágenes más emblemáticas es el Nazareno de La Merced, actualmente en la ciudad capital y data de 1654, cuando fue tallado por Mateo de Zúñiga.
Redacción Perspectiva
Conocido por el sufrimiento que refleja su mirada y los detalles que muestran la laceración sufrida por Jesucristo durante su pasión, el Nazareno de la Merced es la imagen barroca más conocida de Guatemala.
Su talla fue realizada en madera por Mateo de Zúñiga, quien la realizó en blanco. El encarnado de la imagen lo hizo Joseph de la Cerda, quien con el color aportó el dramatismo a la venerada representación.
Mateo de Zúñiga, escultor y ensamblador, fue originario de la Antigua Guatemala (Santiago de Guatemala en la época de su nacimiento). En esa ciudad realizó todo su trabajo. Se inició como maestro en 1640, y veinte años después era el primer escultor de Santiago y el Reino.
Además del conocido Nazareno, se le reconoce la autoría de importantes retablos: Monasterio de la Concepción y el principal de Santa Catalina, convento para el que elaboró el Monumento de Jueves Santo. Algunas de sus obras más conocidas se destruyeron en los terremotos de Antigua Guatemala: el retablo de la Catedral y el del Sagrario. A su muerte, Zúñiga había creado escuela con varios aprendices y alcanzó alguna prosperidad económica, con altibajos.

