Icono del sitio PERSPECTIVA

Tips para atraer a los inversionistas

Fuente: Entrepreneur 

Antes de invitar al novio a la casa, es importante que esté la casa limpia, y más si estamos pensando en una relación seria. Esto es igual de cierto para cuando invitamos a un inversionista a sumarse al proyecto de nuestro nuevo emprendimiento.


Entender las expectativas, aspiraciones y metas de la otra parte nos ayuda a lograr acuerdos que sean la diferencia entre una relación exitosa y una ruptura catastrófica. En este sentido, es importante entender que los fondos de capital emprendedor o venture capital suelen tener una visión muy particular y una serie de metas muy concretas.


Los fondos buscan adquirir acciones por un precio inicial bajo (porque el proyecto se encuentra apenas en desarrollo), aportar sus conocimientos y relaciones a la empresa promovida durante el tiempo que estén adentro para que la compañía aumente su valor, y después, vender su participación al mayor valor posible. El fondo de capital emprendedor no espera recibir su retorno a través de dividendos, sino mediante la salida, es decir, la venta de las acciones de la empresa después de un cierto tiempo, a un valor varias veces mayor al que entraron.

A continuación, repasaremos algunas de las cosas en las que más se fijan los inversionistas nuevos al momento de tomar una decisión de inversión:

Valuación.

Para nosotros nuestro negocio bien puede valer todo, y tal vez quisiéramos que lo que la empresa reciba de inversión compense el estrés, el sudor, y el tiempo que el equipo fundador ha invertido. Sin embargo, lo que un inversionista está buscando es qué tan realista es la posibilidad de vender la empresa en un valor mayor al que la adquirió, razón por la cual compararse con empresas consolidadas de Sillicon Valley, o presentar una valuación muy alta, cuando todavía no tenemos un producto mínimo viable ni mucho menos resultados, puede no ser una estrategia ganadora.

Incentivos del equipo

Los cofundadores y las personas clave deben querer permanecer en la empresa. Por otro lado, es complicado justificar el pago de sueldos altos para este importantísimo equipo si la empresa no ha producido los resultados a los que se compromete con el inversionista, sobre todo porque en tanto no haya utilidades, el dinero que va a pagar esos sueldos será directamente la inversión del inversionista. Pero entonces, ¿cómo asegurarse de que el equipo se mantenga motivado a quedarse en la empresa?

Hay tres estrategias que, combinadas, suelen ser exitosas:

Reglas que incentiven la inversión

Sigue siendo común ver a los emprendedores caer en la tentación de querer “proteger” a los fundadores o a ciertos inversionistas de una primera ronda de ser diluidos en otra ronda posterior. Esta forma de pensar es contraria al crecimiento de la empresa, dificulta la entrada de capital fresco. Por fortuna, la competencia entre cada vez más y mayores fondos está empujando al mercado a adaptar prácticas ya establecidas en otras jurisdicciones que alcanzan un equilibrio razonable de intereses entre la protección de inversionistas iniciales y el crecimiento de la empresa en rondas subsecuentes. Por ejemplo:

Una prohibición absoluta que impida a un inversionista a ser diluido para siempre, es tanto como decir que la empresa jamás podrá recibir inversión nueva, lo cual normalmente es anatema para una startup, ya que limita de forma importante sus opciones de crecimiento a futuro. Tenemos que buscar soluciones creativas para desincentivar diluciones que afecten el valor al que entraron los primeros inversionistas, sin poner tanto énfasis en el porcentaje de tenencia accionaria que tendría en caso de ser diluido. El “enemigo” no es tener un menor porcentaje de la compañía, sino que la compañía valga menos con el paso del tiempo.

Para esto, en la industria, se suelen usar dos prácticas en cuanto a este tipo de protección:

Full Ratchet: Es la disposición anti-dilución más agresiva (y por lo tanto, menos favorable al fundador). Significa que, si las acciones que se emiten como resultado del levantamiento de una siguiente ronda (o los valores o derechos convertibles en acciones se ejercerían) a un precio menor al de las acciones adquiridas por el inversionista anterior, entonces todas las acciones (incluyendo las del inversionista anterior) se convertirían a ese mismo precio menor, con lo cual el inversionista forza que disminuya la valuación de la empresa.

Organización corporativa: La empresa deberá buscar un balance adecuado entre un consejo de administración dinámico que pueda tomar decisiones ágilmente, y un consejo de administración en donde personas clave de los inversionistas más importantes estén representadas.  

Esto muchas veces implica que para cada ronda, sólo los lead investors, es decir, los inversionistas que más invierten, tendrán derecho a un asiento en el consejo.

Honestidad y transparencia

La razón número uno por la que los deals se caen, no tiene que ver ni con las remuneraciones ni con la empresa, sino con la actitud del equipo y la buena comunicación con el inversionista. Si la información no fluye, el inversionista se preocupará de tener como socio a una persona que no le comparte información sobre la empresa de la que el inversionista es co-dueño. Si hay esqueletos en el clóset, un inversionista que vea potencial en el negocio puede, si lo sabe, ayudar a la empresa con estrategias de mitigación de riesgos y control de daños. En cambio, las empresas que quieren proyectar a sus inversionistas el mensaje de “aquí no pasa nada”, o están evitando pagarle lo que le corresponde, o realmente tienen algo que esconder. Habla frontalmente sobre los problemas y asume responsabilidades, y tendrás un socio que te ayude a resolverlos; si no lo haces, corres el riesgo de que tu socio se convierta en tu enemigo.

Sin duda el mundo evoluciona constantemente y eventualmente una nueva generación de industrias llega a una sociedad altamente competitiva, para ser atractivo a los grandes inversionistas es importante permanecer en constante renovación y sobretodo estar visibles en el universo emprendedor.

Fuente: Entrepreneur 

Fuente Fotográfica: Entrepreneur 

Salir de la versión móvil