“Niños pantalla y sus peligros en la vida real”

Virgilio Cordón

Si Usted tiene hijos y no sabe qué es: sextin, ciberbullyng, pasar el pack, las drogas auditivas y los retos que practican los jóvenes en la web como Legión Holk, Ballena Azul, etc.  tiene que leer esto.

Hace unas semanas asistí a una video conferencia invitado por el colegio de mis hijos, en donde el Lic. Clemente de León de la empresa Balboasur, compartió estadísticas sobre el peligro de las redes sociales con niños y adolescentes.  Confieso que me sentí ignorante en algunos temas después de ver las estadísticas que compartió como resultado de un estudio realizado con una muestra representativa de colegios en Guatemala. 

Las estadísticas que más llamaron mi atención  fueron:

  • 8 de cada 10 niños se desvela por estar chateando,
  • 8 de cada 10 admite a desconocidos en sus redes,
  • 7 de cada 10 no tiene a sus papas en sus redes (es más, casi la mitad de ellos ha bloqueado a sus padres). 

Sin embargo, debo reconocer que el saber que el 89% de los niños no le comentarían a sus padres que sufren acoso en las redes sociales fue el que más me impactó, pues eso dice mucho del nivel de comunicación, apertura y confianza que tenemos actualmente con nuestros hijos.  En clínica, lo frecuente es encontrar dos casos: 1) No le dicen nada a sus papás porque temen que les quiten el celular, computadora o, 2)   porque saben que sus papás no entienden ni le interesan nada de estos temas.

Si usted sigue pensando que lo más peligroso de las redes es la pornografía… está equivocado.  Al final de la charla, el Lic. De León compartió algunas estadísticas sobre el sexting, ciberbullying, drogas auditivas y retos que están en las redes, que incluso pueden causar la muerte de nuestros hijos (legión Holk, Ballena Azul, Hadas de Fuego, Antorcha Roja, Elefante Gris, etc.).  Uno podría pensar que esto es en otros países y que no pasa en nuestras casas… pero no.  Hay casos documentados de niños que han muerto por cumplir “los retos” en latinoamérica, y lamentablemente Guatemala no es la excepción, de hecho 9 de cada 10 niños guatemaltecos han escuchado de mas de algún reto. 

¿Qué podemos hacer?

“Lo primero que debemos hacer es entender que esto está pasando, que es absolutamente real y que nuestros hijos pueden incluso morir, si no hacemos mayor conciencia sobre todos estos temas y asumimos nuestra responsabilidad como padres”.

Para empezar, debemos investigar sobre todos estos temas para entender y saberles explicar a nuestros hijos  mediante un dialogo abierto y honesto, sobre estas tendencias y advertirles que los peligros son reales.   

Después dejar de pensar que la tecnologia y las redes no son temas importantes y que es pérdida de tiempo, pues para nuestros hijos,  es el eje de sus relaciones sociales y sobre todo, desde la pandemia.  Los padres, maestros, sacerdotes, orientadores, psicólogos, etc.  simplemente no podemos pecar de ignorantes y hacernos los desentendidos y no asumir nuestra plena responsabilidad.   Hay varios libros de consulta disponibles para padres para entender sobre estos temas que podemos comprar. Así como supervisamos su rendimiento escolar y amistades en la vida real, debemos de estar presentes y saber qué están haciendo en la vida digital.

Por cierto, si usted cree que con sus hijos no pasa nada porque los tiene en Facebook y todo lo que publica él y sus amigos “está bien”, dejeme compartirle que los niños utilizan entre 5 y 15 aplicaciones actualmente.  Una forma de evaluar si está al día con sus hijos en este tema es preguntarle: ¿Cuántas redes sociales tienes?, ¿En cuantas estoy yo como tu amigo?.

“Debemos entender que los celulares, tablets, computadoras, etc. no son juguetes y que por lo tanto, debe tenerse mucho cuidado a la edad en que se los damos a nuestros hijos”.

Al momento de dárselos, debemos explicarles algo tan básico como qué pueden y qué no pueden subir en las redes para no poner en peligro sus vidas y a sus familias. Hay adolescentes que prácticamente publican todo lo que hacen durante el día, proporcionando la rutina de la familia a cualquier persona que tenga malas intenciones, también tienen que tener claro que no deben publicar direcciones o números de teléfono. etc. 

La mayoría de las redes aclaran que es para mayores de 16-18  años, pero cada vez es más frecuente encontrar a niños menores de 12 años con telefonos de última generación, con el internet totalmente abierto y acceso a todas las redes bajo la excusa que “tiene que estar comunicado las 24 horas del día”.  La intención del padre es noble, el problema es que las estadísticas muestran que para lo que menos lo usan es para hablar con los padres (se me acabó la baterìa, no tenía señal, etc. por estar metido en sus redes).

No me mal interprete, soy fiel creyente que la tecnología y las redes son buenas, si se tiene el criterio para usarlas.  El problema es que un niño no tiene la madurez suficiente para saber distinguir entre lo que le es conveniente y lo que no, por lo que si usted decide darle uno a su hijo, es automáticamente responsable de que haga buen uso de él.

Para finalizar, si tiene niños o adolescentes, se recomienda que todos sus equipos tengan un máximo de horas permitidas al día y que a cierta hora se dejen en el cuarto de los padres para cargar la bateria y evitar que se desvelen por estar chateando sin que usted se de cuenta.  Tampoco se recomiendan casos entremos en donde los padres de hijos  mayores de 18 años no tengan acceso a tecnología o celulares porque “son malas”.  Lo único que hacemos con este comportamiento es que cuando entren al mundo de las redes sociales (que es inevitable) serán totalmente vulnerables, simplemente no sabrán comportarse y serán víctimas fácilmente. 

Existen ya aplicaciones que sirven de barrera para contenidos que están en la red y que no son aptos para menores de edad, los cuales usted puede instalarlos en la computadora de sus hijos y ofrecerles la mínima protección. La responsabilidad de cuidar a nuestros hijos del mundo digital es tan seria como la tomamos ante la delincuencia común.  Simplemente no podemos evadirla, por lo contrario, debemos ser muy cautelosos pues es un ladrón que entra a nuestras casas sin darnos cuenta.