14.9 C
Guatemala City
viernes, enero 21, 2022

Nahualá: una crisis ancestral sin resolver

Mario Mérida. Escritor, periodista y docente universitario

Según Diego Vásquez Monterroso, entrevistado por la BBC (2021): “En la década de 1860, el conflicto ya conlleva muchos muertos de por medio entre ambos grupos y eventualmente se da una separación de hecho. Nahualá construye su propia comunidad, su iglesia y el trazado de las calles”. Por eso la primera referencia que se menciona cuando se hace, comenta la conflictividad en Sololá, es al municipio de Nahualá.

Sin embargo, Santa Catarina Ixtahuacán, el otro protagonista, no lo es en la misma dimensión. Según se conoce, el conflicto surgió a partir de la decisión del Reformador Justo Rufino Barrios, que otorgó y reconoció un territorio para el asentamiento de Nahualá, pero no delimitó el espacio geográfico de este.

- Advertisement -

El conflicto entre ambas comunidades ha tenido momentos de paz y buena relación o al menos de aceptación y respeto mutuo. También se han presentado momentos álgidos, resueltos por los gobiernos de turno con Estados de excepción y Estados de Sitio[1] -queda pendiente el Estado de Guerra-, como sucedió recientemente para pacificar el último en enfrentamiento.

Aparentemente había un entendimiento entre las partes después de la mediación del vicepresidente (2020), cerrado con el compromiso de delimitar el espacio territorial y el uso del agua que, como repito, son las causas aparentes de la conflictividad entre los pobladores de estas comunidades.

La situación se complicó en días pasados por el ataque a elementos de la policía nacional y del ejército, que acompañaban a miembros del Ministerio Publico en cumplimiento de órdenes de capturas y allanamientos. El ambiente de incertidumbre se agrava ante la difusión de videos, que aseguran la contratación de comandos armados por parte uno de los bandos. 

Lo cual descarto. No acepto la idea de que un grupo de pobladores destine sus magros ingresos a una causa guerrerista que tarde o temprano perderán. Especialmente al observar en uno de los medios impresos la fotografía de una niña o niño, exhibiendo una cartulina con la leyenda: “queremos limite territorial ya no queremos disparos, queremos paz a nuestros municipios y sus aldeas y caseríos de Santa Catarina Ixtahuacán” ¿Qué lo hace imposible?

Sobre los sucesos anteriores, expresé algunos comentarios públicos que comparto con los lectores, con la intención de colaborar en la comprensión de la situación existente desde la perspectiva inicial, de que el conflicto entre Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán, no se ha estudiado realmente en su justa dimensión. Para hacerlo es necesario constituir una especie de Fuerza de Tarea multi institucional, encabezada por el gobernador departamental y alcaldes municipales, para que durante un periodo de seis meses o más y con suficientes recursos para realizar un esfuerzo integral, para perfilar el contexto político social y la probable solución a la problemática existente.

Establecer y reconocer a los verdaderos representantes de los pobladores, mediante un proceso de selección comunitario, de igual forma a como toman sus decisiones los tribunales ancestrales para castigar a quienes infringen la ley.

También es conveniente analizar la participación de la cooperación internacional -USAID, PNUD-para apoyar el proceso de mediación inter comunidades y posteriormente de estas con el gobierno. Esto oxigenaría el ambiente y propiciaría un ambiente de mayor confianza. Anteriormente expresé la idea de solicitar la presencia de Cascos Azules -sugerido en alguna oportunidad por el Grupo de los Cuatro, ante la violencia imperante en el 2008-. Esto sería como el último recurso. Pero entiendo y acepto el argumento de que no se vería bien internacionalmente. Sobre todo, porque nuestro país apoya misiones de imposición y mantenimiento de la paz en varias partes del mundo.

Finalmente, mencioné la idea de llevar el caso a un proceso de arbitraje o reunificación del municipio, como estaba en tiempos de Justo Rufino Barrios. Indudablemente, esto afectaría algunos espacios de poder e intereses, como las asignaciones constitucionales, los terrenos municipales y otros.

Quedan algunas interrogantes por resolver para terminar de comprender las causas, que motivan el conflicto y el rol que deberían haber desempeñado algunos funcionarios y actores, por ejemplo: ¿Cuál ha sido el rol del gobernador departamental?; ¿Quiénes lideran la representatividad de los pobladores?… ¿Los alcaldes electos democráticamente?, ¿Las autoridades ancestrales o los CODEDES?; ¿Qué impide el acuerdo?; ¿Existirá la posibilidad de presencia del crimen organizado?, si es así, ¿Qué hace rentable el conflicto? el control territorial.


[1] El Ejecutivo podrá decretar el Estado de Sitio no sólo con el motivo de actividades terroristas, sediciosas o de rebelión que pretendan cambiar por medios violentos las Instituciones Públicas o cuando hechos graves pongan en peligro el orden constitucional o la seguridad del Estado; sino también cuando se registraren o tuvieren indicios fundados de que han de sucederse actos de sabotaje, incendio, secuestro o plagio, asesinato, ataques armados contra particulares y autoridades civiles o militares u otras formas de delincuencia terrorista y subversiva. Para los efectos del último párrafo del artículo 152 de la Constitución de la República, los hechos enumerados a los indicios fundados de que pueden sucederse, serán considerados como constitutivos de guerra civil”.
 

Últimas Noticias

Noticias Recomendadas