El legado de Michel Foulcault aun vigente: seguridad, territorio y población

Mario Mérida. Escritor, comunicador y docente universitario

Este artículo fue escrito por el suscrito y publicado por el vespertino LA HORA (2008), como colaboración al Centro de Estudios Estratégicos y de Seguridad para Centroamérica, fundado por el doctor Héctor Rosada de grata recordación, para quienes lo conocimos y apreciamos su aporte por una mejor Guatemala, por ello es un gusto compartir este artículo ampliado en las páginas de Perspectiva.

Desde hace años el problema de la seguridad ha estado y continuará relacionado con el binomio territorio-población.  Esto es lo que deben saber los “expertos”, que no comprenden el interés de los pobladores de algunas comunidades en la búsqueda, que estas se conviertan en municipios como la única forma de reducir la inseguridad e impulsar el desarrollo con un criterio local.

- Advertisement -

Las causas generadoras de la criminalidad y violencia que afectan la vida, los bienes y la competitividad del país, deben ser descubiertas y enfrentadas desde los gobiernos municipales y gobernaciones departamentales, pero… con la participación ciudadana.  Para lograrlo es necesario que las autoridades a cargo comprendan que la seguridad, no es solo más policías o la proliferación de comités de barrio, aldea, colonia, etcétera actuando de manera pasiva.  La participación es determinante para el análisis, propuesta y evaluación, tal como lo establece la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, LMSNS (Decreto 18-2008, en el artículo 35[1]).  No obstante, que nuestro país cuenta con el marco legal y los instrumentos, para lograr mejores estándares de seguridad, esto no ha sido posible.

Una rápida lectura del libro  “Seguridad, territorio, población”, (Foucault)[2], sin dejar de acudir a otros investigadores, como Recasens[3], Salinas[4], Thiago[5], Lope-Bello[6] por mencionar algunos, permite inferir en dónde están las fallas que dificultan cumplir con las expectativas creadas con la promulgación de la Ley Marco del Sistemas Nacional de Seguridad, promulgada hace catorce años.

El libro Seguridad, territorio, y seguridad, describe a lo largo 453 páginas los temas desarrollados por Foucault en el curso Historia de los sistemas de pensamiento” (1971),   contenido complejo de trasladar al lector en un artículo, además de resultar inoperante, porque para disfrutarlo hay que asumir, que uno es, uno de los numerosos estudiantes que asistían a los cursos del college, por eso ello únicamente haré referencia a la clase del 11 de enero de 1978.

El tema de estudio fue Seguridad, territorio y seguridad, no sin antes explicar acerca del biopoder, como “el conjunto de mecanismos por medio de los cuales aquello que, en la especie humana constituye sus rasgos biológicos fundamentales podrá ser parte de una política…”

Foucault, plantea que “la sociedad de la seguridad” es  regida por la tecnología de la seguridad, representada por técnicas disciplinarias y técnicas jurídico legales y como estas generan los dispositivos de seguridad cuyas contradicciones ocurren al tratar de asumir que “la soberanía se ejerce en los límites de un territorio, la disciplina se ejerce sobre el cuerpo de los individuos y la seguridad, para terminar, se ejerce sobre el conjunto de una población”, a esta interpretación general se opone la multiplicidad que cada una ellas posee.

Algunos analistas estudian la trilogía anterior agregando el análisis del contexto, que además de describir las amenazas y los espacios en que se manifiestan, también identifica causas y actores.  Otros hacen estudios similares valiéndose de la caracterización de la seguridad, que enuncia las amenazas en el espacio del territorio.

Sin embargo, la variable con mayor incidencia en el diseño de políticas públicas de seguridad es la población en permanente aumento y demanda de servicios y espacios de asentamientos para su desarrollo; necesidades que también impactan en el cambo climático. Desde luego, que este incremento no se remedia con políticas de control de la natalidad,  aunque algunos expertos esperan que la libertad de abortar tan boga por estos días y la unión entre parejas del mismo sexo contribuirá a limitar el aumento de la población. Lo que, si se puede intentar, es promover la paternidad y maternidad responsable, es decir procrear hijos de acuerdo con los recursos para su sostenimiento con calidad (julio/2022)


[1]El control ciudadano se garantiza por medio de la participación ciudadana sobre la acción pública y en la incidencia en el proceso de diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas en el ámbito de la seguridad de la Nación.

La participación ciudadana es un control democrático externo, autónomo e independiente, que podrá ser canalizado hacia la comisión legislativa correspondiente en el Congreso de la República; al Consejo Nacional de Seguridad, en cumplimiento del artículo 10, literal o) de la presente ley; al Procurador de los Derechos Humanos; a los Partidos Políticos y demás instancias del sistema democrático.

El control ciudadano es, entre otros mecanismos, el espacio integrado por representantes de los niveles de organización de la sociedad guatemalteca, para ejercer, entre otras funciones, la auditoría social del Sistema Nacional de Seguridad, sin perjuicio del control externo que otras organizaciones, instituciones o personas realicen.

[2] Foucault Michel.2011.  Curso impartido en el College de France (1977-1978). 4ta reimpresión. Fondo de Cultura Económica

[3] Recasens Amadeus. 2007. España.  La Seguridad y sus Políticas. Editorial Atelier

[4] Salinas Garza Mario. 1989. México. Seguridad Civil y participación Ciudadana. –Políticas Públicas y Seguridad- INAP

[5] Thiago José

 Cintra. 1991. México. Seguridad nacional, poder nacional y desarrollo.

[6] Lope-Bello Nelson Geigel. 1979. Caracas, Venezuela. La Defensa de la Ciudad. Universidad Simón Bolívar.