23.9 C
Guatemala City
martes, noviembre 30, 2021

Botad y destruid monumentos…Y contribuiréis al conocimiento histórico

Mario Mérida

El tema central no está relacionado con los intentos de derribo de la estatua de Cristóbal Colón o la decapitación del monumento a Reina Barrios. Tampoco, reivindicar el derecho que algunos le otorgan a los guatemaltecos para materializar su desacuerdo con el contexto histórico, ideológico o cultural, que representan. Aclaración, pertinente al escuchar los comentarios de una señora, para quien el monumento a la Revolución es un adefesio, que debería retirarse, al igual que el monumento a la marimba de Quetzaltenango.

Lo ocurrido dio pie a otras opiniones más ideológicas que históricas, como las alusiones a las dos manos izquierdas que representan la paz;  la inconformidad con el monumento a Tecún Umán -por cierto olvidado-, cuestionado por su derrota ante Pedro de Alvarado y hasta los monumentos Mayas, en los cuales se realizaban los sacrificios. Ajenos e ignorantes con el contexto de las épocas representadas por medio de monumentos, estatuas, estelas o edificaciones, cualquiera puede demostrar su desacuerdo, lo que no puede es destruir un patrimonio nacional.

- Advertisement -

Indiscutiblemente nuestro país pasa por un incomprendido y difícil proceso de transición (1944-2021). Reconocer, que estamos mal, es una parte importante para resolver el problema. El meollo del asunto, es a quien le confiamos el análisis o con que actores de la sociedad conversamos para comprender su complejidad y construir una respuesta de nación. Se que este párrafo, podría ser calificado de ilusorio y poco realista para los pocos que leen los artículos y las columnas de opinión. Pero, sino realizamos un análisis retrospectivo de los cambios positivos y negativos, que ocasionaron determinados eventos a lo largo de estos setenta y siete (77) años de historia nacional. La generación de los años 90s, se estará quejando de su herencia.

Y regreso a la pregunta del millón, ¿Quiénes deberían hacerlo? Personalmente, me inclino por la academia con su rigor científico y ético para elaborar un documento base. No sin antes, resolver la interrogante ¿Qué es ser académico?, La respuesta la da la Real Academia Europea de Doctores: significa pertenecer a un grupo de intelectuales que piensan responsablemente nuestro momento histórico, a través de la investigación científica”

La justificación, que plantean este grupo de intelectuales -podría acudirse a otros círculos-, es. “Porque la vida de la Academia no puede, ni instalarse en la rutina atemporal de un saber jubilado, ni en la proclamación de verdades absolutas, ab-solutae, es decir, desvinculadas de la realidad plural. Como diría Kant, solamente el camino crítico, vigilante y comprometido, está abierto y transitable para el científico”.

El riesgo de no comprender, que lo que tiene relevancia es la visión para los próximos treinta años (2050), evaluar el impacto del desarrollo tecnológico en la economía, lo social, la política, el desarrollo agrícola, el ambiente y las adicciones a los diversos tipos de distracción, es lo relevante. Ya no se puede culpar a Justo Rufino Barrios, por no haber logrado la unión de Centroamérica, razón por la cual los países del istmo son apenas un grano de arena en este mundo globalizado

El rol de los actores es importante. Por supuesto, que las comunidades académicas y tanques de pensamiento tienen la capacidad de influir en las decisiones políticas y en la perspectiva de las distintas corrientes de pensamiento político, mediante el discurso mediático, lo que obliga a recibir sus aportes con cierto grado de sano y positivo escepticismo.

 

Últimas Noticias

Noticias Recomendadas